31 enero 2019

CANIS MAJOR

Bueno, una vez localizada la constelación de Orión, os invitamos a seguir con nosotros este paseo por el cielo nocturno. Y la siguiente constelación sobre la que vamos a centrar nuestra atención es Can Mayor (o Canis Major). Para localizarla, sólo tenéis que trazar una línea que parta del cinturón de Orión y que, al prolongarla imaginariamente, nos va a llevar hasta Sirio, la estrella más brillante del cielo vista desde la Tierra. Sirio es ligeramente mayor que nuestro Sol, tal y como se ilustra en este dibujo:



Os dejamos el siguiente dibujo para facilitar su ubicación:


¿CUÁNTA LUNA EXPLORARON REALMENTE ARMSTRONG Y ALDRIN?

Como ya hemos adelantado en alguna entrada anterior, este año queremos profundizar un poco en el conocimiento de nuestro sistema solar. La idea es no limitar el estudio a los diferentes planetas que orbitan alrededor del Sol, sino ampliarlo a algunos de sus principales satélites. Es nuestra intención también detenernos en algunas de las principales estrellas y cuerpos celestes (cometas, asteroides, meteoritos). Y, sobre todo, adentrarnos en las anécdotas y curiosidades que encierra el Universo. Un ejemplo de estas últimas nos llega desde la Luna, que es el satélite con el que hemos iniciado nuestro acercamiento a la Astronomía. En concreto, la superficie real que recorrieron los primeros astronautas que la pisaron en 1969. El dibujo que os dejamos a continuación puede ayudarnos bastante a hacernos una idea real de las auténticas “dimensiones” de su exploración:
Como puede apreciarse, si insertamos el recorrido de los astronautas dentro de un campo de fútbol, observamos que Armstrong y Aldrin apenas pasaron del medio campo. Pese a todo, esta pequeña excursión les permitió a los dos exploradores asomarse al borde de algunos pequeños cráteres cercanos, recoger muestras o colocar cámaras de fotografía fija y de TV, así como realizar diversos experimentos científicos de medición. 


Como dice Antonio Rentero, “algún día en el futuro habrá viajes turísticos a la Luna y en la visita al Mar de la Tranquilidad estará acotada esa zona y los visitantes se asombrarán de lo poco extensa que fue esa primera incursión en suelo extraterrestre”. Parafraseando a Tolkien, debemos recordar que “hasta el viaje más largo empieza con un simple paso”. Y, como dijo Arsmstrong, al pisar por primera vez la Luna; “Este es un pequeño paso para el hombre y un gran paso parta la humanidad”.


29 enero 2019

DENTRO DEL APOLO 11


Para sobrevivir en el espacio los astronautas tenían que enfrentarse a varios problemas. No hay que olvidar que en el espacio no hay aire y hace mucho frío, por lo que una persona vestida normalmente moriría en pocos segundos. Por ese motivo debían permanecer dentro de una cápsula sellada llena de oxígeno. Asimismo, precisaban de protección contra el frío, comida y otras cosas necesarias para sobrevivir durante los 8 días que duraría la misión.

Para solucionar el tema de la respiración, la nave contaba con unos filtros que eliminaban el dióxido de carbono expulsado por los astronautas al respirar, así como de unos mecanismos de refrigeración que impedían que la cabina de los astronautas se calentara, humedeciera u oliera mal. También les garantizaba el suministro de agua fría y caliente. Como en el espacio no había gravedad, los objetos flotaban libremente, y para evitar esto los astronautas lo tenían todo atado con cintas de velcro.

La comida en el Apolo estaba compuesta por alimentos secos que, al mezclarlos con agua, se podían ingerir. Para beber tenían que utilizar recipientes cerrados y beber con pajita. Los astronautas se mantenían bastante limpios con toallitas, pero ir al baño a hacer sus necesidades era toda una lata, y la tarea podía llevarle más de una hora.

(Información extraída del libro “Rumbo a la Luna”, de Richard Platt y David Hawcock. Editorial Bruño)

27 enero 2019

LA EVOLUCIÓN DE LA LUNA



Para celebrar sus primeros 1.000 días en órbita lunar, que se cumplieron el pasado 19 de marzo, un equipo de científicos de la NASA acaba de publicar dos vídeos fascinantes sobre la historia de nuestro satélite.
El primero, titulado "Evolución de la Luna", muestra cómo nuestro satélite ha adquirido, tras formarse hace 4.500 millones de años, su aspecto actual.
La Luna, por supuesto, no fue siempre como vemos ahora. Nació tras una gran colisión de un objeto del tamaño de Marte contra la Tierra, hace cerca de 4.500 millones de años. Cuando el magma se enfrió, se formó la corteza lunar. Sin embargo, otro objeto de gran tamaño impactó contra el polo sur de la Luna, hace unos 4.300 millones de años, formando la cuenca Aitken (una enorme depresión de unos 12 km. de profundidad y más de 2.500 km. de diámetro, que es una de las dos mayores huellas de impacto de todo el Sistema Solar).
Esa tremenda colisión marcó el principio de una larga serie de violentos impactos que fueron modelando algunos de los aspectos más característicos de nuestro satélite. Con la corteza recién formada y el interior aún muy caliente, la lluvia de meteoritos resquebrajó, hasta hace unos 1.000 millones de años, la delicada superficie lunar, de modo que el magma se fue colando por las grietas y permaneció, como si de un gran mar de lava se tratara, recubriendo durante millones de años una buena parte de la superficie.
Al enfriarse, formó algunos de los "mares" que hoy aparecen como enormes manchas oscuras. 


(Fuente: Diario ABC. 15-03-2012) 

26 enero 2019

¿CÓMO SE FORMÓ LA LUNA?


La Luna se formó hace unos 4500 millones de años, cuando la Tierra chocó contra un objeto del tamaño de Marte. Fruto de ese impacto, de la Tierra se desprendió un inmenso trozo de roca que daría lugar a la Luna. Los científicos creen que estos impactos gigantescos eran comunes en el Sistema Solar primitivo.

Igual que la Tierra, la Luna gira sobre sí misma, pero en su caso la velocidad de rotación es igual a su velocidad de traslación. Por ese emotivo siempre vemos desde la Tierra la misma mitad de la Luna. La otra mitad es conocida como la cara oculta, pero no está oscura, sino que recibe la misma cantidad de luz que la mitad que vemos desde la Tierra.

25 enero 2019

LA MISIÓN DEL APOLO 11. PASO A PASO

1)      DESPEGUE: Se inicia con la cuenta atrás. El cohete Saturn eleva la nave Apolo desde la plataforma de lanzamiento y la pone en la órbita terrestre.


2)      HACIA LA LUNA: Unas 2 horas y 45 minutos después de su lanzamiento, ya dentro de la órbita terrestre, los astronautas ponen rumbo a la Luna.

 

3)      EXTRACCIÓN DEL MÓDULO LUNAR: 4 horas y 39 minutos después del lanzamiento los tripulantes sacan el Módulo Lunar del contenedor que lo protege.

4)      ENTRANDO EN LA ÓRBITA DE LA LUNA: 3 días y 3 horas tras el lanzamiento del Saturn V, la Apolo llega a la Luna y entra en su órbita. Dos de sus astronautas se introducen en el Módulo Lunar.


5)      DESCENSO Y ALUNIZAJE: 4 días y 4 horas después del lanzamiento el Módulo Lunar comienza el alunizaje.


6)      EXPLORACIÓN LUNAR: 4 días y 15 horas después del lanzamiento los astronautas (Armstrong y Aldrin) salen a explorar la superficie de la Luna.


7)      SALIDA DE LA LUNA: 5 días y 3 horas tras el lanzamiento se inicia la vuelta a la Tierra.

8)      DE VUELTA A CASA: 5 días y 12 horas tras el lanzamiento la tripulación enciende el cohete para volver a la Tierra.

9)      EL MÓDULO DE SERVICIO SE SEPARA: 8 días y 3 horas tras el lanzamiento, y después de tres días de vuelo, la tripulación llega  a la Tierra. 

10)   LLEGADA A CASA: 8 días, 3 horas y 30 minutos tras el lanzamiento los astronautas llegan a la Tierra.



(Información extraída del libro “Rumbo a la Luna”, de Richard Platt y David Hawcock. Editorial Bruño).

24 enero 2019

¿DÓNDE ALUNIZAR?


Esta es una pregunta que los científicos de la NASA no supieron responder a la primera. Y es que no todos los lugares garantizaban un alunizaje seguro. El Módulo Lunar era muy frágil y ligero, y podría estropearse o volcarse en el caso de posarse sobre una superficie rocosa o inclinada. Tampoco pudieron alunizar en la cara oculta de la Luna, puesto que ésta no era visible desde nuestro planeta y la señal de radio de la NASA no llegaba. Por eso eligieron finalmente al Mar de la Tranquilidad, una zona situada casi en el centro de la Luna que presentaba una superficie bastante llana y sin rocas.

(Información extraída del libro “Rumbo a la Luna”, de Richard Platt y David Hawcock. Editorial Bruño)

20 enero 2019

LAS VERDADERAS DISTANCIAS EXISTENTES ENTRE LOS PLANETAS DE NUESTRO SISTEMA SOLAR

Estamos acostumbrados, cuando representamos el Sistema Solar, a dibujar los planetas sin respetar las proporciones ni las distancias que hay entre ellos. Esto, como ya sabemos, es una consecuencia lógica derivada de la falta de espacio. Sin embargo, es importante que expliquemos a los alumnos que las cosas no son como habitualmente las vemos en los libros de texto.



Y es que ni los planetas son tan grandes como los vemos en los dibujos (en relación al Sol, o incluso entre ellos mismos), ni están tan próximos unos de otros.

En este blog ya hemos dedicado varias entradas a intentar explicar estos conceptos, pero eso no es excusa para que compartamos con vosotros nuevas aplicaciones que vamos descubriendo por Internet y que pueden facilitar la comprensión de estos aprendizajes.  Es el caso de esta sencilla presentación, que muestra de una manera muy gráfica las enormes distancias existentes entre los principales astros de nuestro Sistema Solar. Para verla, solo tenéis que pinchar sobre la siguiente imagen. Una vez en ella, debéis mantener pulsado el cursor de la derecha de vuestra pantalla. Tardaréis más de medio minuto en llegar a Mercurio. Y eso que es el planeta más cercano al Sol.

http://www.phrenopolis.com/perspective/solarsystem/

¡Esperamos que os guste!

18 enero 2019

LA TIERRA Y EL UNIVERSO

En este vídeo podéis comparar el tamaño de nuestro planeta con el resto de planetas del sistema solar, y también con el Sol y numerosas estrellas. A su lado, verdaderamente, la Tierra apenas es un diminuto puntito azul. La última de las estrellas que aparece en la presentación es VY Canis Majoris, una hipergigante roja con un diámetro aproximado de 2.800.000.000 de kilómetros. Es tan enorme que si un avión se desplazara por ella a una velocidad constante de 900 kms/h, tardaría en completar una vuelta cerca de 1.100 años. ¡Ahí es nada!

17 enero 2019

RELATIVE SIZE OF PLANETS TO THE SUN

Hoy os dejamos esta infografía de la NASA que nos muestra el tamaño que tendrían los planetas del Sistema Solar si los comparásemos con el Sol (para ver la imagen ampliada pincha aquí).


16 enero 2019

A VUELTAS CON EL TIEMPO (Y LAS HORAS)

Hoy hemos visto en clase de Sociales la importancia que tiene la electricidad en nuestras vidas. Y es que prácticamente todo lo que hay en nuestros hogares funciona con electricidad (frigorífico, horno, lavadora, vitrocerámica, calefacción, etc). Dicho esto, no resulta difícil imaginar cómo sería un día cualquiera en nuestras casas si la electricidad no existiese. Posiblemente se parecería bastante a la vida que llevaban hace años nuestros bisabuelos y tatarabuelos, cuando en muchos pueblos apenas había alumbrado en las calles y en las casas se utilizaba el carbón y la leña para cocinar y calentarse. Como es lógico, esta ausencia de electricidad se traducía en una diferencia en los hábitos de vida (por ejemplo, como no había luz eléctrica en las casas, las familias se acostaban muy temprano en invierno, y no era raro que a las siete o las ocho de la tarde todos estuvieran ya en la cama). En estos casos (en el que la mayoría de las familias no disponía de luz artificial), era la luz del Sol la que regulaba las diferentes actividades de las personas.

Esto último nos ha llevado a pensar en las diferencias tan grandes que hay en lo que respecta al número de horas de luz que existen entre las diferentes zonas de nuestro planeta. Así (tomando como punto de partida el día 21 de diciembre, que es cuando tuvo lugar el solsticio de invierno este año), en La Solana vemos que hubio casi nueve horas y media de luz solar, pues el Sol salió a las 8:31 y se puso a las 17:57. Esto contrasta muchísimo con la situación que se vivió en Reikiavik (capital de Islandia), donde las horas de Sol apenas si fueron cuatro (¡¡¡el Sol salió a las 11:23 y se puso a las 15:30!!!). 

Este contexto es totalmente diferente al ocurrido medio año antes (en concreto, el 21 de junio, cuando tuvo lugar el solsticio de verano). En ese caso, en La Solana el Sol salió a las 6:50 y se puso a las 21:46, con lo que las horas de luz casi llegaron a las 15. No está mal, pero resultan pocas si las comparamos con las más de 21 horas de luz solar de Reikiavik (allí el Sol salió antes de las 3 de la madrugada y no se volvió a poner hasta pasada la medianoche). 

Para ver a qué hora sale el Sol y se pone en Ciudad Real (y en cualquier ciudad del mundo), pincha sobre la siguiente imagen.

http://espanol.weather.com/climate/sunRiseSunSet-Ciudad-Real-SPXX0023:1:SP?month=6

Muy relacionado con esto último está la hora relativa que hay ahora mismo en cada lugar de La Tierra. Así, mientras que aquí (La Solana, Ciudad Real) son ahora las 11:03 de la mañana, en Nueva York (USA) son las 5:03. Y en Wellington (capital de Nueva Zelanda), las 23:03. Es decir, que en este preciso instante, mientras nosotros estamos en la escuela dando Sociales, los niños en Estados Unidos todavía no se han levantado, y en Nueva Zelanda ya están en la cama, pues allí hace ya horas que se hizo de noche.

Para comprender mejor en qué zonas de nuestro planeta es de día y de noche a cualquier hora puedes consultar el siguiente Reloj Mundial y Mapa de los Husos Horarios (pincha sobre la imagen para entrar).

http://24timezones.com/reloj_hora_exacta.php

15 enero 2019

OUR SOLAR SYSTEM

Como sabéis, nuestro cole tiene sección bilingüe, y eso implica que, además de las cuatro clases semanales de inglés, damos también Ciencias de la Naturaleza en ese idioma (Sciences). Por ese motivo hemos decidido incluir en nuestro blog, de forma periódica, algunas entradas en inglés. Hoy os dejamos una breve explicación de los planetas que componen el Sistema Solar, en la que distinguimos entre planetas interiores (o rocosos) y exteriores (o gaseosos). Acompañamos el texto con un curioso vídeo que nos ilustra sobre las distancias existentes entre los planetas que giran alrededor del Sol (por supuesto, también en inglés). ¡Esperamos que os guste! 

Eight planets orbit our sun. The inner planets are Mercury, Venus, Earth and Mars. They´re mostly rock. Earth is the biggest inner planet, and Mercury is the smallest planet in our solar system. The outer planets are Jupiter, Saturn, Uranus and Neptune. They´re mostly gas and liquid. All of the outer planets are bigger than Earth. Jupiter is the biggest planet in our solar system.

14 enero 2019

TO SCALE: THE SOLAR SYSTEM

Hoy queremos compartir con todos vosotros un espectacular vídeo que acabamos de descubrir, y que representa de manera precisa la escala existente entre el Sol y los ocho planetas que orbitan a su alrededor. Ha sido realizado por el cineasta Wylie Overstreet y cuatro aficionados a la astronomía, que durante un día y medio se emplearon a fondo para representar a escala nuestro Sistema Solar sobre la arena del desierto de Nevada.

Luego, con ayuda de sus vehículos iluminados, y gracias al empleo de la técnica de "time lapse", consiguieron representar las órbitas circulares de los planetas.

Lo increíble de este vídeo es que permite al observador hacerse una idea de las impresionantes dimensiones que tiene nuestro Sistema Solar, al tiempo que refleja cómo la Tierra es una pequeña canica flotando en medio de la nada. Precisamente sobre esta idea incide al final del vídeo el astronauta James Lovell (comandante de la misión Apolo 13), cuando recuerda cómo podía tapar toda la Tierra con su pulgar mientras estaba en la órbita lunar. "Todo lo que conocía", dice, "cabía detrás de mi dedo".

Os dejamos a continuación este instructivo vídeo.



13 enero 2019

EL GRAN CRÁTER DE ARIZONA



Este inmenso cráter, también conocido como Meteor Mountain, está localizado a pocos kilómetros de la ciudad de Flagstadd (Arizona), en Estados Unidos. Recibe el nombre de Barringer porque fue el geólogo Daniel Barringer quien en 1903 afirmó que este gran agujero en la tierra era el producto del impacto de un meteorito sobre la superficie terrestre hace unos 50.000 años.

Este cráter tiene un diámetro aproximado de 1200 metros y unos 170 metros de profundidad, y se cree que fue producido por un meteorito de unos 50 metros de largo, formado principalmente por hierro y níquel, que viajaba a una velocidad de 12 kilómetros por segundo. 

(Vista del cráter desde el espacio)

Aproximadamente la mitad del peso de este  meteorito se vaporizó durante su viaje por la atmósfera, antes de impactar en el suelo. 

Según los científicos, el efecto de este impacto fue el equivalente a 150 bombas atómicas como la que se lanzó sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, durante la Segunda Guerra Mundial, lo que presumiblemente provocó grandes terremotos y vientos, y arrasó con toda forma de vida en un radio de varios kilómetros.


Como hemos dicho, la mayor parte del meteorito se vaporizó al entrar en contacto con la atmósfera terrestre. Sin embargo, se han logrado recuperar fragmentos de hasta 640 kg.

11 enero 2019

LA FORMACIÓN DE LOS CRÁTERES DE IMPACTO

Todo el mundo sabe que a veces los planetas reciben el impacto de meteoritos. Las dimensiones de estos suelen ser muy variadas, y oscilan entre los pocos gramos y las decenas de kilómetros de diámetro. Su tamaño, unido a la gran velocidad con que los meteoritos impactan sobre los planetas (de 50.000 a 150.000 km/h) hace que los efectos sobre los planetas puedan llegar a ser devastadores. Un ejemplo: un meteorito de 250 metros de diámetro que impactara sobre la Tierra a una velocidad de 75.000 km/h liberaría una cantidad de energía similar a la producida por el mayor terremoto o erupción volcánica conocida en nuestro planeta. 
Y eso que la Tierra tiene atmósfera. Se sabe que los planetas que tienen una cubierta gaseosa presentan menos cráteres de impacto, pues la fricción con la atmósfera frena a los meteoritos, que alcanzan unas temperaturas muy elevadas (de miles de grados). Esto hace que muchos meteoritos se volatilicen antes de llegar al planeta (debido a la gran diferencia de temperatura que existe entre el interior y el exterior del meteorito).

(foto de meteorito entrando en la atmosfera)

(Meteorito entrando en la atmósfera. Bolivia, agosto de 2011)

Por este motivo, la presencia de atmósfera en un planeta tiene como consecuencia la reducción del número y las dimensiones de los meteoritos que llegan a su superficie. Además, la existencia de atmósfera incluye una serie de factores que facilitan que, con el tiempo, se borren las huellas dejadas en el suelo por estos impactos (en concreto, la erosión producida por el agua, el viento o la congelación y descongelación del suelo).

Todo esto podría hacer pensar que es muy complicado encontrar cráteres de impacto en nuestro planeta, pero no es así. En la actualidad hay registrados muchos a lo largo y ancho de los diferentes continentes. Sólo en Europa hay alrededor de 25, que puedes consultar pinchando aquí.  
 (Cráter en Ries de Nördlingen.Alemania)

 (Recreación del cráter de Rochechouart (Francia) poco despues de su formación)

Curiosamente, entre ellos, destaca uno localizado en España. Se encuentra en Azuara, a unos 50 kilómetros de Zaragoza, y se estima que su edad es de unos 30-40 millones de años.

Ahora bien, posiblemente el cráter de impacto más impresionante de nuestro planeta sea el cráter Barringer, localizado en Arizona (Estados Unidos). Para no hacer interminable esta entrada, hablaremos otro día de él con más detenimiento.


Como es lógico, la ausencia de atmósfera hace que otros planetas y satélites contengan una mayor muestra de este tipo de cráteres. Es el caso de la Luna, cuya superficie está acribillada por millones de cráteres, de los cuales se han identificado ya más de 1.500 (pincha aquí para conocerlos). Es costumbre que estos cráteres de impacto sean bautizados con los nombres de importantes científicos, artistas y exploradores.

Un ejemplo de estos cráteres lunares es el cráter Copérnico, ubicado en el Mare Insularum y que puede incluso observarse con la ayuda de prismáticos. Su diámetro es de 93 km, y se piensa que se produjo hace unos 1.100 millones de años.