11 diciembre 2014

CONSEJOS PARA UNAS NAVIDADES MENOS CONSUMISTAS



Es un hecho que el gasto de muchas familias se dispara cuando llega la Navidad. Curiosamente, durante el resto del año muchos consumidores nos quejamos del precio de los productos (gasolina, electricidad, agua, alimentos), pero llega la Navidad y todo el mundo tiene asumido que celebrar estas fiestas implica comprar, a pesar de que es el momento del año en el que la mayoría de los productos son más caros. 

Para que tu consumo durante estas navidades sea lo más responsable posible, te dejamos a continuación una serie de consejos que esperamos te sean de utilidad:
  • Reflexiona acerca de lo que vas a comprar: ¿Realmente lo necesitas? ¿Cómo ha sido fabricado ese producto? ¿Cómo va a repercutir en el  medio ambiente?   
  • No despilfarres energía. Como ya sabes, el consumo de electricidad supone graves problemas ambientales. Todos nosotros podemos hacer un uso racional de la energía reduciendo la compra de productos superfluos para cuya fabricación hace falta mucha energía, o con algo tan sencillo como la utilización de bombillas de bajo consumo y electrodomésticos eficientes. Apaga las luces de las habitaciones y pasillos siempre que no estés utilizando esos espacios, y desconecta los aparatos eléctricos cuando no estén funcionando. También puedes ahorrar haciendo uso del transporte colectivo siempre que sea posible, con lo que que estaremos evitando la contaminación acústica y atmosférica.  
  • Reduce el nivel de consumo. En muchos casos, la compra excesiva y la acumulación de objetos sólo conduce a la no valoración de lo que se tiene, además de al agotamiento de los recursos naturales. Cuando se compran juguetes conviene no olvidar que estos tienen que ser instructivos y pedagógicos, de ahí que sea tan importante no regalar juguetes bélicos o sexistas. Por el contrario, apuesta por juguetes que estimulen la creatividad y que estén fabricados con productos naturales y biodegradables.
  • Evita comprar juguetes con pilas. Estas son altamente contaminantes y suelen tener escasa vida útil.
  • No compres ni envíes tarjetas navideñas con pilas. 
  • Al comprar es recomendable estar seguros de comprar el contenido y no el envase o su publicidad. Hay que evitar los productos con envoltorios excesivos o superfluos, al igual que rechazar las bolsas de plástico que dan en los comercios, llevándolas desde casa. En definitiva, realiza tus compras pensando en los residuos que vas a generar. Evita, por ejemplo, envoltorios en plástico, botellas desechables, bandejas de corcho blanco, etc. 
  • Racionaliza la propuesta gastronómica de tu familia. Es decir, compra únicamente la comida que realmente vas a consumir. Recupera la cocina tradicional y evita la comida basura y precocinada, que implica un mayor envasado. Consume productos que se hayan producido lo más localmente posible.
  • Intenta comprar productos que no sufran aumentos desorbitados de precio durante esta época del año. 
  •  No gastes más allá de tu capacidad económica. Evita endeudarte. 
  • Intenta disminuir en lo posible los residuos. Los envases y embalajes son muy perjudiciales para el medio ambiente, y estos se multiplican durante las navidades. Recuerda que para fabricarlos se destruyen muchos recursos naturales y se consume una gran cantidad de energía, además de contaminar el agua y la atmósfera. Por todo ello, intenta evitar los productos de usar y tirar, las bolsas de plástico, las latas, los productos con muchos envases. En su lugar, apuesta por las fiambreras, tarros de cristal u otros envases retornables y reutilizables. Y no tires el papel de los regalos (dóblalo y guárdalo para usarlo en otras ocasiones). 
  • Es importante no olvidar que algunos alimentos intrínsecamente ligados a la Navidad, como los langostinos, están siendo criados en muchos casos en los humedales costeros tropicales, produciendo graves daños para las economías locales y para la biodiversidad. Intenta comprar en las tiendas del barrio. Las grandes superficies comerciales son muy dependientes de un modelo de transportes enormemente devorador de energía, y además suponen unas condiciones laborales injustas para muchas personas. Hay tiendas donde se pueden obtener productos con garantías de que han sido producidos de manera ecológica y pagando un precio digno a los productores. 
  • Es imprescindible no destrozar los abetos y otras pináceas que se han convertido en un objeto de consumo de usar y tirar, que va del monte o el vivero al vertedero. Llama la atención que, en un país erosionado y con graves riesgos de desertificación como España, haya viveros dedicados exclusivamente a la producción de árboles que van a la basura en cuanto terminan las fiestas navideñas (alrededor de 2.000.000 al año), La utilización como adornos navideños de los acebos o el musgo en Navidad ha conducido a que se encuentren en grave peligro de desaparición, con los graves daños que esto supone para el ecosistema en el que se desarrollan. Esta fiebre consumista ha llegado también a otras especies vegetales, como los ruscos o el muérdago, que están siendo recolectadas de forma insostenible.  
En definitiva, es nuestro deber como consumidores estar informados de dónde vienen los productos que consumimos, o de si en su fabricación se está perjudicando al medio ambiente o se está explotando a otros seres humanos. Tenemos que ser consumidores activos y predicar con el ejemplo. No debemos olvidar que los adultos somos los modelos que nuestros hijos van a seguir e imitar (para bien o para mal) en el presente y en el futuro. 


(Fuente: Ecologistas en Acción)

1 comentario:

iris dijo...

Animos juntos podemos . Felices navidades a todos.espero k sega is los consejos